Todos vemos frecuentemente los anuncios del Ejército en televisión animando a los jóvenes a incorporarse a listas para realizar una labor de importancia en otros países del mundo y nadie que use al menos uno de sus dedos de frente puede caer en el error de considerar una misión militar en un país en guerra como una excursión de los Scout.
De hecho, la realidad es terriblemente cruda, como se desprende de la situación que vive Rubén García López, joven albaceteño de 21 años que perdió una pierna en Afganistán en un atentado en que murieron dos militares. Ayer declaraba ante el juez dentro del proceso que está llevando a cabo la Audiencia Nacional para esclarecer los hechos.
Su declaración: desoladora.

Los inhibidores de frecuencia se estropean por las altas temperaturas, los carros ¡carecen de blindaje! y al parecer los chalecos antibalas no son tan efectivos como debieran. La consecuencia: nuestros soldados exponen sus vidas por no disponer de los medios materiales imprescindibles para su tarea.
Pero hay más. Rubén García afirma sentirse abandonado por el Ministerio de Defensa. Según sus declaraciones al diario La Verdad, del Ministerio vinieron “para las primeras fotos y luego ya nada“. ¡Las fotos ante un herido de guerra para los periódicos! Y luego… nada. Ni apoyo psicológico, ni económico ni siquiera un reconocimiento testimonial. Nada.
Y luego, sus bocas, las de los políticos del Ministerio de Defensa, repletas de palabras como valor, lealtad… Mensajes y videoconferencias televisadas con el Rey o la Ministro o quien corresponda alabando la excelsa labor que desempeñan.
Yo, la próxima vez, me fijaré mejor en las caras y gestos de los militares y contaré cuántos tragan saliva para pasar el mal rato de sonreír y agradecer a quienes, por una cuestión de dinero, permiten que se jueguen la vida a mayor gloria de… el político de turno, aunque se les llene la boca diciendo España.
Vía | La verdad
Foto Vía | El Dia de Albacete
Tags: Afganistán, Rubén García, soldado albaceteño



0 Comentarios en “El soldado albaceteño que perdió una pierna en Afganistán, abandonado por el Ministerio de Defensa”